
Alba es graduada en Ingeniería Industrial y Administración y Dirección de Empresas por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y acaba de recibir una beca de Fundación Mapfre Canarias para cursar un MBA en la Stanford Graduate School of Business, de Stanford University, en California.
También es cofundadora de la Fundación Ascenda, una organización sin ánimo de lucro creada en Canarias para impulsar el desarrollo académico y profesional de estudiantes universitarios canarios. A sus 25 años, es un ejemplo del compromiso de la juventud canaria con el progreso de las islas.
¿Qué significa para ti recibir esta beca de Fundación Mapfre Canarias en este momento de tu trayectoria?
Recibir esta beca supone mucho más que un apoyo económico. Es una muestra de confianza en el camino que he recorrido hasta ahora y, sobre todo, en el impacto que puedo generar en el futuro.
Después de varios años formándome y trabajando en consultoría estratégica, comenzar un MBA en Stanford representa un paso decisivo para ampliar mi visión, aprender de personas extraordinarias y prepararme para afrontar retos de mayor escala.
Hacerlo con el respaldo de una institución de mi tierra tiene un significado muy especial. Siento que, de alguna manera, llevo Canarias conmigo y que esta beca también implica una responsabilidad: aprovechar al máximo esta oportunidad y devolver, en el futuro, parte de todo lo que he recibido.
¿Qué te llevó a elegir esta disciplina y cuándo descubriste que era a lo que querías dedicarte?
Siempre me han atraído los problemas complejos. Estudié Ingeniería porque me fascinaba entender cómo funcionan las cosas y encontrar soluciones estructuradas, pero, al mismo tiempo, me interesaba comprender cómo las decisiones estratégicas transforman las organizaciones y generan impacto en las personas.
Por eso decidí combinar la Ingeniería con la Administración y Dirección de Empresas. Con el tiempo descubrí que lo que realmente me motivaba era trabajar en la intersección entre la tecnología, la estrategia y la innovación.
Mi experiencia en consultoría confirmó esa intuición: cada proyecto supone aprender sobre una industria diferente, trabajar con equipos diversos y ayudar a convertir grandes retos en oportunidades reales de transformación.
Combinas ingeniería, administración y dirección de empresas y emprendimiento social. ¿Qué tienen en común esas tres facetas de tu trayectoria?
Aunque puedan parecer ámbitos distintos, para mí comparten una misma idea: resolver problemas que importan. La ingeniería me enseñó a analizar con rigor; la administración y dirección de empresas, a convertir las ideas en proyectos sostenibles; y el emprendimiento social, a no perder de vista el impacto que esas soluciones tienen sobre las personas.
Intento entender los desafíos desde distintas perspectivas y buscar respuestas que sean técnicamente sólidas, económicamente viables y socialmente útiles. Esa forma de pensar ha guiado todas mis decisiones hasta ahora y es la que me gustaría seguir desarrollando en los próximos años.
¿Qué esperas aprender en esta nueva etapa que te ayude a crecer profesional y personalmente?
Espero aprender a liderar con una perspectiva mucho más global. Stanford reúne a personas con experiencias, culturas y formas de pensar muy diferentes, y creo que convivir con ellas será una oportunidad única para cuestionar mis propias ideas y seguir creciendo.
Más allá de los conocimientos académicos, me interesa especialmente desarrollar mi capacidad para liderar equipos, impulsar proyectos innovadores y tomar decisiones en entornos de gran incertidumbre.
A nivel personal, también espero comprender mejor otras realidades y construir una red de personas con las que compartir inquietudes y proyectos durante muchos años.
¿Qué aprendizajes esperas traer de Stanford y cómo imaginas que ese conocimiento puede contribuir al desarrollo de Canarias?
Me gustaría traer una visión aún más ambiciosa sobre cómo impulsar la innovación, el emprendimiento y la colaboración entre instituciones, empresas y universidades.
Canarias tiene muchísimo talento, pero creo que todavía podemos seguir fortaleciendo los puentes que conectan ese talento con oportunidades internacionales. Me gustaría contribuir a que más proyectos nacidos en las islas puedan crecer con vocación global y a que más jóvenes vean que no tienen que elegir entre desarrollar una carrera internacional y mantener un vínculo con Canarias.
Estoy convencida de que las mejores ideas surgen cuando se combinan perspectivas diferentes, y espero poder aportar precisamente esa conexión entre lo aprendido fuera y las oportunidades que existen aquí.
«Me gustaría que dentro de unos años Canarias fuera un lugar donde ningún joven sienta que tiene que marcharse por falta de oportunidades, sino que pueda elegir libremente si quiere desarrollar aquí su proyecto profesional o salir al mundo para aprender y regresar con nuevas ideas. Un lugar donde el talento encuentre espacio para crecer, innovar y generar impacto».
¿Cómo te gustaría que fuera tu trayectoria profesional dentro de diez años?
Me gustaría seguir trabajando en proyectos con capacidad real para transformar organizaciones y mejorar la vida de las personas. No me preocupa tanto el cargo como el tipo de impacto que pueda generar.
Espero haber desarrollado una carrera internacional, haber liderado equipos diversos y participar en iniciativas que combinen innovación, estrategia y tecnología.
Al mismo tiempo, me gustaría seguir vinculada a Canarias y colaborar con proyectos educativos, de emprendimiento o de desarrollo económico que ayuden a crear nuevas oportunidades para las siguientes generaciones.
¿Qué mensaje darías a otros jóvenes de Canarias que aspiran a estudiar o investigar en universidades de referencia internacional?
Les diría que no dejen que el lugar donde nacieron limite el lugar al que pueden llegar. Venir de las islas nunca ha sido un obstáculo; simplemente significa que, en ocasiones, hay que recorrer un camino un poco más largo.
Existen oportunidades para quienes trabajan con constancia, buscan ayuda cuando la necesitan y se atreven a presentar su candidatura incluso cuando sienten que no cumplen todos los requisitos.
También les diría que salir fuera no significa alejarse de Canarias. Al contrario: cuanto más aprendamos y más experiencias acumulemos, más podremos aportar cuando decidamos regresar o colaborar con nuestra tierra.