
La infancia actual se desarrolla en un entorno cada vez más acelerado, con una elevada estimulación mental, menos actividad física y menos espacios para la calma y la introspección. Ante esta realidad, la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos/as de Lanzarote (FAPA Lanzarote) pondrá en marcha un proyecto de movimiento consciente, atención plena y educación emocional dirigido al alumnado de las escuelas unitarias de Lanzarote y del CEO de La Graciosa, gracias al apoyo de Fundación Mapfre Canarias.
La iniciativa, que beneficiará a alrededor de 400 niños y niñas, busca ofrecer herramientas que contribuyan a un desarrollo integral, favoreciendo el bienestar personal y una convivencia más saludable dentro y fuera de las aulas.
Una propuesta para conectar cuerpo, mente y emociones
Según explica María Soledad Artigue Castro, coordinadora del proyecto, la propuesta nace de la necesidad de generar espacios en los que la infancia pueda desarrollar una relación más consciente consigo misma y con su entorno.
“La finalidad última de este proyecto es lograr unión, armonía y equilibrio entre los cuerpos físicos, mental y espiritual para una comunicación asertiva y una convivencia en armonía y en paz”.
Para ello, se desarrollarán talleres centrados en el movimiento consciente, la atención plena y la educación emocional. A través de diferentes dinámicas, el alumnado trabajará técnicas relacionadas con las posturas corporales, la respiración, la concentración y la contemplación, favoreciendo una mayor conciencia corporal y emocional.
Artigue Castro destaca que estas prácticas ayudan a que los menores comprendan mejor lo que sienten y les proporcionan herramientas para afrontar situaciones que antes les resultaban difíciles de gestionar. El objetivo es que puedan expresar sus emociones, mejorar su capacidad de atención y fortalecer habilidades relacionadas con la convivencia y el bienestar personal.
Educación para el bienestar
La coordinadora subraya que el proyecto pone el foco en el bienestar como elemento central del desarrollo infantil. Desde esta perspectiva, el aprendizaje, el crecimiento y las relaciones con los demás se producen de forma más natural y satisfactoria.
“Su cuerpo, mente y alma van a fluir en concordancia, y esto genera que su desarrollo, crecimiento y aprendizaje se den de una manera espontánea, natural, fluida, y sobre todo un proceso el cual se disfruta plenamente y genera satisfacción, placer, despertando el deseo de aprender, investigar, conocer más”.
La propuesta también pretende fomentar valores como el respeto, la escucha y la convivencia positiva entre iguales, promoviendo espacios donde los niños y niñas puedan compartir experiencias y disfrutar de la vida en comunidad.
Una apuesta por la equidad territorial
El programa se desarrollará en las escuelas unitarias de Lanzarote y en el CEO de La Graciosa, una decisión que responde a las particularidades de estos territorios.
Según señala la coordinadora, estos centros educativos se encuentran en un contexto especial debido a su ubicación geográfica, lo que dificulta en muchas ocasiones el acceso de las familias a actividades extraescolares y a determinados recursos educativos disponibles en otros entornos.
Con esta intervención, FAPA Lanzarote busca acercar oportunidades educativas complementarias a zonas donde este tipo de iniciativas tienen mayor dificultad para llegar, contribuyendo a una oferta más equilibrada y accesible para todo el alumnado.
Un proyecto con continuidad
La experiencia previa ha sido uno de los principales argumentos para impulsar esta nueva edición. En años anteriores se realizaron talleres de yoga, mindfulness y educación emocional en varias escuelas unitarias y en La Graciosa, obteniendo una valoración muy positiva por parte de la comunidad educativa.
“Directores, Maestras y familias han notado la importancia de que los niños y niñas tengan un espacio donde aprender las herramientas necesarias para conocer los movimientos de su cuerpo, reconocer sus emociones, comprender como calmar, transformarlas; como relajar su cuerpo y su mente. Disfrutar del silencio interno y externo”.
Sin embargo, aquellas experiencias se desarrollaban de forma puntual, normalmente una vez al año. La evaluación posterior puso de manifiesto la necesidad de dar continuidad a estas acciones mediante sesiones semanales o quincenales, una necesidad que chocaba con las limitaciones económicas de las asociaciones de familias.
El apoyo de Fundación Mapfre Canarias, clave para su desarrollo
En este contexto, FAPA Lanzarote decidió presentar el proyecto a Fundación Mapfre Canarias, con el objetivo de garantizar su viabilidad y alcance.
Para la entidad y para los centros educativos participantes, el respaldo recibido ha supuesto una oportunidad fundamental para consolidar una iniciativa considerada prioritaria por la comunidad educativa.
“Gracias a su apoyo y aprobación, hoy en día alrededor de 400 niños y niñas de Lanzarote y La Graciosa, tendrán una actividad que acompaña su desarrollo y crecimiento en la infancia. Y permite generar una convivencia saludable, respetuosa y en paz”.
El proyecto se desarrolló durante el curso escolar 2025-2026 y continuará en el 2026-2027, con ejecución entre enero y diciembre de 2026. La organización administrativa dependerá de FAPA Lanzarote, en coordinación con los equipos educativos de los centros participantes, y contará con personal especializado externo a los colegios.
Con esta iniciativa, decenas de familias y centros educativos de Lanzarote y La Graciosa refuerzan su apuesta por una educación que atienda no solo al aprendizaje académico, sino también al bienestar emocional y al desarrollo integral de la infancia.