
En un momento en el que las ciudades y los espacios educativos necesitan reconectar con la naturaleza, la Asociación por el Movimiento de Autogestión y Educación (MAYE), junto a AFES Salud Mental y la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna (ULL), impulsan una iniciativa que demuestra cómo la sostenibilidad ambiental y el bienestar social pueden crecer de la mano.
Gracias al apoyo de Fundación Mapfre Canarias, el proyecto Bosque comestible inclusivo en la ULL – Naturaleza para la salud mental está transformando un área del campus universitario en un espacio verde vivo, participativo e inclusivo que beneficiará tanto a personas con discapacidad psicosocial como a la comunidad universitaria y a la ciudadanía en general.
Un espacio para cuidar la naturaleza y a las personas
El proyecto tiene como objetivo crear un bosque comestible productivo de aproximadamente 8.000 metros cuadrados en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna. Basado en principios de permacultura, restauración ecológica y diseño participativo, este espacio se convertirá en un entorno accesible donde la naturaleza, la formación y la inclusión social serán protagonistas.
Más allá de la plantación de árboles y especies vegetales, la iniciativa propone la creación de una auténtica aula al aire libre en la que se desarrollarán actividades de educación ambiental, jardinería, sensibilización ecológica y encuentros intergeneracionales.
Entre las especies que formarán parte de este nuevo ecosistema destacan plantas propias del bosque termófilo canario, como acebuches, mocanes, guaydiles, granadillos y orobales, todas ellas adaptadas a las condiciones climáticas de Tenerife y fundamentales para la recuperación de la biodiversidad local.
Una experiencia participativa y transformadora
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es su carácter inclusivo y comunitario. Las personas usuarias de AFES Salud Mental participarán activamente en las diferentes fases de creación y mantenimiento del bosque, compartiendo espacio con alumnado, profesorado, personal universitario y voluntariado.
Según explican desde MAYE, el propósito no es únicamente recuperar una zona degradada, sino generar un espacio de encuentro donde diferentes colectivos puedan aprender, colaborar y sentirse parte de una acción con impacto real en el territorio.
“Estamos trabajando para transformar un espacio universitario en un aula viva al aire libre, donde se combinan restauración ecológica, educación ambiental, participación comunitaria e inclusión social”, señalan desde la entidad.
Además, las personas participantes recibirán formación relacionada con la biodiversidad, el suelo, la gestión sostenible del agua, la resiliencia climática y el cuidado del entorno, fomentando una mayor conciencia ambiental y una conexión más profunda con la naturaleza.
Beneficios que van más allá del proyecto
Durante las primeras fases de ejecución se prevé la participación directa de entre 30 y 50 personas, entre usuarios y usuarias de AFES Salud Mental, alumnado, profesorado, equipos técnicos y voluntariado.
Sin embargo, el alcance del proyecto es considerablemente mayor. Una vez consolidado, el bosque quedará integrado en la Universidad de La Laguna como un recurso permanente para actividades educativas, ambientales, artísticas y comunitarias.
De forma indirecta, cientos de estudiantes, trabajadores y visitantes del campus podrán disfrutar de este espacio verde, convirtiéndolo en un referente de sostenibilidad, inclusión y salud comunitaria dentro del entorno universitario.
El valor de una oportunidad compartida
Para las entidades promotoras, el respaldo de Fundación Mapfre Canarias ha sido decisivo para hacer realidad la iniciativa.
Tal y como explica MAYE, la financiación ha permitido pasar de una idea a una actuación concreta y visible, facilitando la planificación del espacio, la adquisición de plantas y materiales, así como la organización de actividades formativas y participativas.
“El apoyo de Fundación Mapfre Canarias ha sido fundamental porque ha permitido convertir una idea en una intervención real y visible”, destacan desde la asociación.
Asimismo, subrayan que para las personas usuarias de AFES Salud Mental la experiencia supone una oportunidad de participar en un proyecto positivo, desarrollado al aire libre y con un propósito compartido.
Sembrar presente para construir futuro
El Bosque comestible inclusivo en la ULL representa mucho más que una actuación ambiental. Es un ejemplo de cómo la colaboración entre entidades sociales, instituciones educativas y organizaciones comprometidas puede generar espacios que mejoran simultáneamente la salud de las personas y la del territorio.